lunes, 16 de agosto de 2021


 Del libro: La fuerza del líder. 

Capítulo 1

El surgimiento de la necesidad del líder.

 

       “El liderazgo es realmente más arte que ciencia”.

Libro: “Las 21 Leyes irrefutables del liderazgo”.

Autor: John C. Maxwell.

Página 116.

Editorial: Grupo Nelson.

 

·         ¿Cómo surgen los lideres?

Cuando pude aprender de la conducta humana, me enteré de que es la puerta para conocer el interior de una persona; la sociología y la psicología cada día profundizan más en el conocimiento interno de las potencias y pasiones de nosotros los mortales.

Después de muchos años entendí por qué esperábamos a Juan para iniciar el partido de “cascarita” en la calle, además les comento que Juan no era el dueño del balón, ese era Nacho; mientras lo dejaban salir a Juan de casa su mamá, el resto de la “palomilla” definíamos las porterías con unas piedras o ladrillo rotos que encontrábamos por ahí, es más hasta trazábamos una línea de mitad de cancha, la cual cada lado correspondía a 30 zancadas de Carlos. En ocasiones la inquietud de empezar a jugar hacía que la “raza” del barrio insistiera a que los equipos se formaran, pero Carlos, Rubén, Nacho, el “Tuercas” y el “Tobi”, que eran de los mejores para el “fut”, amenazaban que si no fuese Juan el que seleccionara los equipos a jugar el día de hoy, se retiraban, y por supuesto que la motivación de jugar parejo era lo principal, esta “amenaza” siempre funcionaba ante la protesta de los inquietos, así lográbamos pacientemente la espera de Juan.

La llegada de Juan nos alegraba; la espera valía la pena para la asignación de los dos equipos a jugar. Lo voy a resumir; curiosamente escogía a uno bueno para cada equipo, luego los que más o menos la “hacíamos”, y por último repartía a los que de verdad no dábamos más que pena al jugar el “fut”, luego de más o menos equilibrar las fuerzas, designaba posiciones, portero, defensas, medios y delanteros, además siempre él jugaba de delantero porque era el más bueno de todos nosotros. Y por último la hacía de árbitro siempre, curiosamente también según la hora el partido era a uno o cinco goles; ya que a más tardar a las 8 p.m. empezaban los gritos de las mamás a ser requeridos para la “cena”. Sólo recuerdo que si ganábamos o perdíamos no nos importaba, sabíamos que al otro día sería otra oportunidad.

Los años pasaron y nuestras vidas tomaron rumbos distintos y por supuesto aquella “raza” del barrio se dispersó. Pero la vida da oportunidades de reencuentros con aquellos amigos; muchos años después ya siendo nosotros maduros, tuve la oportunidad de saludar a Juan cuando yo ya era directivo de una Institución de formación ejecutiva, después del tradicional “rito” de volvernos a ver, nos pusimos a platicarnos de nuestras vidas desde la desaparición nuestro barrio hasta el día presente; y esto es lo que me conto Juan.

Voy a hacer un resumen con referencia al tema que empecé arriba; expresó: Mira Miguel, te acuerdas de que nos gustaba mucho el fut bol, si conteste; pues resulta que tanto en secundaria como en prepa me toco organizar y dirigir la selección de fut bol y obtuve con esos equipos varios campeonatos estatales, y luego con los de prepa un campeonato regional, pero cuando ingrese a mi carrera ya no pude y deje de jugar y de dirigir equipos de fut bol, fue una bonita experiencia. Siguió la charla y comento lo siguiente: me gradué de Licenciado en Administración de Empresas y luego hice una maestría en planeación estratégica en España; de ahí me contrataron en una empresa en Francia, luego de esa misma corporación me asignaron director regional para Latinoamérica, es por eso por lo que de nuevo estoy en México, y ahora estoy arrancando una planta aquí en Guadalajara.

La conversación fue más larga de lo que ustedes se pueden imaginar y estaba muy interesado en preguntar así; ¿Juan, cual crees que fue el éxito para escalar a este puesto directivo?; no lo titubeó ni un segundo, me contesto “conocer profundamente a los integrantes de mis equipos que he tenido”, siempre me intereso más que la ciencia el arte de hacer que otros hagan su trabajo con lo mejor de ellos. Miguel, te lo digo; el secreto está en encontrar en las personas su talento de aportación al resultado.

        A Juan lo volví a perder por otro tiempo, pero mi sorpresa fue que en la portada de una revista de negocios aparecía su imagen con la leyenda, “Juan López García nombrado el mejor Líder empresarial del año”.

        Más de una vez he relatado este episodio de mi vida púes me resulta una buena ocasión para hacer algunas reflexiones sobre el contenido de ella, empezare comentando que fue natural que nosotros los chiquillos del barrio no teníamos ni la más remota idea del motivo del comportamiento de Juan para con nosotros, además de que no nos interesaba en absoluto, pues lo único que esperábamos era jugar partidos “a gusto” y salir contentos; no recuerdo ninguna vez que le hubiésemos dado el nombre de líder, cuando ejercía el rol de árbitro recuerdo que muy pocas veces discutíamos con él si no estábamos convencidos de su decisión sobre la falta cometida, ahora recuerdo que casi siempre él decidida el tiempo de juego, curiosamente antes de que saliera la primera mamá a gritar “Carlos ya metete” y si eso ocurría el juego inmediatamente se suspendía anunciado por él; y nadie discutía esa decisión, nos limpiábamos el sudor y a cenar se ha dicho. Cuando el “Tuercas” el más malito para el fut, la regaba y el bulín llegaba sobre él, Juan nos ponía en paz y el equipo se callaba y sólo se oía una voz de Juan “A jugar pues”. Y por supuesto algunas cosas más que si hubiésemos tenido conciencia y conocimiento del comportamiento de los líderes se lo hubiéramos valorado más todavía. En el corto relato de comportamiento que les hago participes están implícitos los valores y virtudes natas de ese “Don” de quien va a poder potenciar y formarse como un líder durante su vida.

        Hay dos palabras muy unidas al comportamiento o conducta de quienes tienen la facultad de dirigir o ser líderes, y estas son el “Don” y el “Carisma”.

        Acudí al “origen” de la palabra “Don” en el diccionario de la real academia española y me encontré con dos definiciones básicas que al pie de letra dicen; “Dádiva, presente o regalo”, continua en otra y expresa: “Gracia especial o habilidad de hacer algo”, y termina con: “Bien natural o sobrenatural que tiene el cristiano, respecto a Dios, de quien lo recibe.”

        Este concepto ha sido utilizado con respecto al liderazgo en función a que esa potencia personal está dada gratuitamente por Dios o por su naturaleza genética para desempeñar el talento de ser Líder. La sentencia más común sobre ello se resume en la expresión “lo trae de herencia”, es cuando algunos autores le llaman que esa persona nació para ser líder.

        La otra palabra que confirma la conducta personal de los que además de ser líderes son amados por sus seguidores; se llama “Carisma”; de igual forma acudí al diccionario de la real academia española y la define así: “Especial capacidad de algunas personas para atraer y fascinar”; y sigue con otra expresión que dice: “Don gratuito de Dios que concede algunas personas en beneficio de la comunidad”. Ser Líder y además carismático es como lo máximo que puede ejercer un verdadero dirigente.

        Y habrá una palabra más para este tipo de personajes, la cual aterriza cualquier potencia que pueda ejercer, se llama “Talento”, que se define como “la facilidad de desempeñar una virtud con respecto a otra”; además, perfectible a través de la formación o entrenamiento. El diccionario de la real academia española también dice: “Capacidad para el desempeño de algo”.

        Si después de hacer esta breve reflexión y análisis del personaje que contiene ese Don, Carisma y talento se preguntaran; ¿Cómo surgen los líderes? Podremos entonces proponer que, ante un grupo, equipo que tiene un objetivo común que realizar surge la necesidad de una dirección y por supuesto deberá caer en quién tenga más capacidad de hacerlo y para ello el grupo decide a su dirigente. Sin embargo, no siempre sucede este acontecimiento ya que en la mayoría de las veces se usa para la dirección de procesos productivos propios de una Institución del área de la iniciativa privada o del gobierno; por lo que la mayoría de las veces ante esa situación, la misma Institución desde su creación determina quién es el dirigente, a esta acción le llamamos Autoridad Formal, concepto que estudiaremos más adelante en otro capítulo.   

Por supuesto no todos podemos hacer una carrera de vida como la de Juan, pero de seguro su imagen o modelo puede ser interesante para los que trabajaron o trabajan aun con Juan.

La importancia de la generación de modelo a seguir por el grupo o equipo es muy importante; quién es dirigente está sometido a juicio por cada uno de sus componentes, es decir si el grupo o equipo es de un solo integrante; este elemento hará un juicio personal de las actuaciones de su dirigente, por lo que posiblemente se vuelva más complejo cuando el número de integrantes del grupo o equipó sea mayor a un elemento. Cuando el juicio de varios elementos del grupo o equipo coinciden en dar valor a la actuación de quien los dirige, en este momento se estará formándose la confianza necesaria sobre sus órdenes o mandatos del mencionado ya varias veces “dirigente”, haciendo que su personalidad sea un modelo de seguimiento.

El seguimiento de la capacidad de liderazgo tiene dos caminos; principales o tendencias; el primero es cuando se nace con el Don, Carisma o talento para ser directivo o el segundo que es el camino que yo decido Ser.

Comentemos el primer camino; ¿cómo se descubre que tengo el potencial de ser director?; ¿puedo hacerlo yo mismo o tiene que descubrirlo otra persona que no sea yo?

Realmente se antoja una paradoja, dicen los que ejercen el liderazgo, que para ellos es difícil saber si están actuando como líderes; y es natural, ¿acaso es posible autonombrarme líder?; ¡imposible!; o hay alguna institución, escuela de negocios, universidad o club que te den un título de “líder”, ¡jamás!; además a esa persona como o porqué se le nombra así; ¿puede haber un lidercímetro?;¿qué parámetros se necesitan para tazarlo como tal?

A esas personas “suigéneris” son dotados con el “Don” de dirigir equipos de cualquier índole. Y ello se percibe por el equipo, ¡no hay más!

Además, son buscados por cualquier organización, son como los “diamantes” pocos, escasos y brillantes.

El segundo camino es más profesional y de voluntad personal; responde a la pregunta clásica del liderazgo; ¿el líder se hace?; la respuesta directa puede ser que no, imposible, un líder no se hace, se “Forma”, se potencializa, se hace surgir con esfuerzo y dedicación con una férrea determinación, motivación, inteligencia y voluntad personal, en pocas palabras es una decisión personal. Esta afirmación se sintetiza así:

 

“hay que suplir con inteligencia lo que nos fue negado por naturaleza.

I.Q. Arturo Álvarez Ramírez

Maestro de la facultad de Ciencias Químicas de la U.D.G.

Lo anterior sólo es una respuesta a la primera pregunta, si deseas leer el libro tendrás toda la información completa.

Capítulo 1


El surgimiento de la necesidad del líder.

·         ¿Cómo surgen los lideres?

·         ¿Por qué se les llama así?

·         ¿Es una profesión?

·         ¿Cómo descubrirlos?

·         ¿Dónde son necesarios y para qué?

·         ¿Los entes morales también son Líderes?


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